jueves, 30 de abril de 2009

CONTROL ESTADÍSTICO Y LAS SIETE HERRAMIENTAS DE LA CALIDAD (Parte I)

Todo proceso productivo es un sistema formado por personas, equipos y procedimientos de trabajo. El proceso genera una salida (output), que es el producto que se quiere fabricar.
La calidad del producto fabricado está determinada por sus características de calidad, es decir, por sus propiedades físicas, químicas, mecánicas, estéticas, durabilidad, funcionamiento, etc. que en conjunto determinan el aspecto y el comportamiento del mismo. El cliente quedará satisfecho con el producto si esas características se ajustan a lo que esperaba, es decir, a sus expectativas previas.


Por lo general, existen algunas características que son críticas para establecer la calidad del producto. Normalmente se realizan mediciones de estas características y se obtienen datos numéricos. Si se mide cualquier característica de calidad de un producto, se observará que los valores numéricos presentan una fluctuación o variabilidad entre las distintas unidades del producto fabricado.

martes, 28 de abril de 2009

LA CALIDAD Y EL COMPROMISO Y FILOSOFÍA DE GESTIÓN (Parte III)

Lo anterior mencionado le ha ocurrido a muchas empresas nacionales que han corrido con diferente suerte, algunas han sucumbido ante la competencia, pero otras se dieron cuenta a tiempo (para no zozobrar) de lo equivocados que estaban al dejar al cliente de lado. Un ejemplo que vale traer a colación, tocando este tema, es el de las instituciones financieras; éstas se encontraban en un mercado en el que todas se “hacían pasito”, todas se movían por inercia con la corriente, sin preocuparse mayormente del cliente, hasta que llegó la competencia, con el Banco Bilbao Vizcaya (comprando la mayoría del Banco Ganadero) y con el Banco Santander (que se hizo a Bancoquia), ambos españoles, y otros como el City Bank, los cuales entraron irrumpiendo en el mercado con nuevos servicios, sorteos, rifas, motivando a los clientes, teniéndolos en cuenta. Esto obligó a las instituciones a moverse rápidamente para poder seguir el ritmo de estos bancos multinacionales, ¿qué han tenido que hacer? han tenido que fusionarse, aliarse estratégicamente, adaptarse y ofrecer similares servicios y beneficios a los de los nuevos entrantes; si no se hubieran movido de esta manera y se hubieran quedado sentados en sus laureles confiando en que ellos conocían las necesidades y expectativas de los ahorradores, ya estarían condenados a desaparecer o serían apenas un recuerdo. Este ejemplo ilustra un poco lo sucedido a otras industrias nacionales, aunque por ser este un sector fuerte, no se presentaron mayores decesos, de haber sido en otro sector más débil, las pérdidas habrían sido muchas.
El problema de la calidad no es de corto plazo ni de soluciones inmediatas, es decir, no se puede decir que obteniendo un sello de calidad o una certificación ISO ya se está exento del problema. Alcanzar el éxito en cuanto a la calidad se refiere, es un compromiso que se desarrolla todos los días, la excelencia sólo se logra mediante el compromiso, valga la redundancia, que implica darle cada vez más de lo mejor al cliente.
La calidad es más que certificados y cumplimiento de requisitos, es una filosofía que se vive día a día y que envuelve a todos los elementos de la organización, enrutándolos a la consecución de un mismo objetivo o ideal que no es más que la satisfacción plena del cliente con el producto. Cuando esto sucede y lo podemos identificar plenamente podemos decir que la reconoceremos cuando ellos (los clientes) la vean.

domingo, 26 de abril de 2009

LA CALIDAD Y EL COMPROMISO Y FILOSOFÍA DE GESTIÓN (Parte II)

La tarea de esta consiste entonces en liderar el proceso, teniendo en cuenta que la calidad no es simplemente eliminar los posibles defectos del producto, es más que eso, es entrar al sistema de la organización, no limitarse al simple proceso de producción, sino adentrarse a todo el esquema corporativo de la empresa, teniendo como base que quien mejor conoce las posibles deficiencias es quien participa directamente en cada proceso, y detectar si hay cosas que se están haciendo de manera equivocada (si existe falta de coordinación entre departamentos, si los empleados se encuentran a gusto desempeñando su labor, si se está llegando al cliente que conocemos o no, etc.) y no quedarse ahí, en la supervisión, para luego corregir; sino, emprender acciones que conlleven a la prevención de este tipo de errores.
Hacia este punto se debe mover la gerencia, hacia el mejoramiento del sistema en conjunto, no sólo a la optimización de aspectos aislados, que pueden contribuir en parte a mejoras, pero que no constituyen la solución adecuada a los problemas generales.
Para alcanzar realmente la calidad, es necesario, sumamente necesario, escuchar al cliente, tener en cuenta sus quejas, sus reclamos, las devoluciones, las sugerencias, etc., que tenga en cuanto al producto y su calidad se refiere, entendida ésta como lo que él buscaba al consumir y usar el producto, si no se tiene en cuenta este aspecto, no se va para ningún lado, la frase trillada y repasada por todo el mundo “el cliente siempre tiene la razón”, cobra más importancia que nunca si se quiere realmente consolidar la excelencia en la organización.
Por esta razón es que se ve en la actualidad que la mayoría de empresas cuentan con buzones de sugerencias, con líneas de atención al cliente, con departamentos exclusivos para atender las quejas y reclamos, así como las devoluciones. ¿Porqué? porque se dieron cuenta de la importancia que tiene lo que el cliente piensa del producto, al fin y al cabo se produce para él, para su satisfacción, y si no se cumple con llenar sus necesidades, entonces qué es lo que se está haciendo, producir por que sí, porque mi empresa es la “primera” y el cliente tiene que comprar mis productos porque YO se los ofrezco, porque YO se lo que ÉL necesita, porque yo tengo lo que ÉL busca; sin saber a ciencia cierta si en realidad esto es verdad, sin consultarle nunca si está satisfecho con el producto, haciendo caso omiso de todo lo que ocurre a mi alrededor, desconociendo la creciente amenaza de la competencia internacional (que con la apertura se ha hecho más y más peligrosa para este tipo de empresas.

viernes, 24 de abril de 2009

LA CALIDAD Y EL COMPROMISO Y FILOSOFÍA DE GESTIÓN (Parte I)

La especie superior y más fuerte devorará a la pequeña e indefensa en el curso de la evolución. Y ocurre que la especie más fuerte en el mercado de hoy, suele ser la que tiene un certificado ISO, pero por encima de esto, la que produce para llenar las necesidades de los clientes, teniendo en cuenta todos los requerimientos que estos tengan.
La calidad es cuestión de supervivencia, alcanzarla se convierte en una estrategia de vitalidad a largo plazo. Se trata de calidad de vida, de trabajo, de las personas, de la institución, de sus objetivos, de sus procesos y en general de todos los componentes de la empresa. La calidad se aprecia desde la atención que los celadores prestan a la entrada del establecimiento, hasta la efectividad de las señales preventivas.
Nada debe escapar al proceso, con miras al logro de la excelencia. La calidad es rentabilidad, productividad, participación en el mercado; es una serie de elementos que se conjugan de manera coordinada y que en conjunto significan el éxito empresarial.
Alcanzar la calidad total ya no es una meta, es un requerimiento mínimo de la existencia, una empresa que no encamine sus objetivos a la búsqueda y consecución de ella, es una empresa que irremediablemente se rezagará y saldrá del mercado, ya que, actualmente no hay cabida para los productores “dinosaurios”. Sólo con operaciones eficientes, conocimiento y posicionamiento de mercados, llegando a la médula de las necesidades del cliente y con absoluta coordinación, se podrá continuar coexistiendo en igualdad de oportunidades en el mercado.
Temas como la apertura de mercados, competencia mundial, alta tecnología, eficiencia en procesos, sólo pueden ser abordados por organizaciones que tengan sentido de lo que significa la calidad, ya que las normas de competencia del mercado y las exigencias de los consumidores, obligan a los productores a que su producto sea de alta calidad certificada.
La calidad se debe entender como una responsabilidad de todos los que intervienen en el proceso, pero en especial de la gerencia.

miércoles, 22 de abril de 2009

ELEMENTOS DE CALIDAD DE UN PRODUCTO

Los elementos de calidad de un producto se pueden dividir en:
 Características físicas o tangibles
 Características profesionales o intangibles
Características físicas o tangibles:
 Desempeño: Rendimiento de la pieza y características de operación del producto.
 Rasgos Distintivos: Características que generan valor agregado.
 Confiabilidad: Nivel de fallas.
 Conformidad: Grado de satisfacción de las especificaciones técnicas y de diseño.
 Durabilidad: Vida útil y capacidad de reutilización (cantidad de valor productivo rentable).

La limpieza, pulcritud, eficiencia herramental, calidad de diseño, formas de trabajo, organización de la producción son también elementos claves en el desarrollo de productos de calidad.
Características profesionales o intangibles:
 Estética: Belleza, diseño y comodidad del producto.
 Empatía o calidad moral: Grado de satisfacción moral, humana o sentimental del cliente.
Ejemplo: Un anillo de matrimonio. Evidentemente tiene un gran valor agregado sentimental.
 Profesionalismo: Calidad del trato con el usuario y calidad del servicio especialmente para actividades terciarias.
Ejemplo: La importancia de tener un buen médico.

lunes, 20 de abril de 2009

MERCADEO Y FILOSOFÍA DE CALIDAD (Parte II)

ALGUNOS PRINCIPIOS DE CALIDAD
Concentrarse en lo importante:
Enfocarse en los procesos que mayor relación e importancia le generan al cliente.
Trabajar con cifras reales:
Es importante empezar a trabajar con base en cifras y proyecciones sólidas, más que con el instinto y el olfato de negocios.
El riesgo se disminuye cuando se trabaja a partir de datos fiables y las estrategias se diseñan mejor cuando se parte de bases sólidas.
Controlar al máximo los procesos:
Los departamentos de mercadeo deben controlar al máximo las variables que afectan su actividad. La vulnerabilidad externa genera ineficiencias que no pueden ser controladas.
Ejemplo:
Cuando una empresa depende exclusivamente de una empresa de publicidad y por algún motivo esta es incumplida, el departamento de mercadeo de la empresa se hace ineficiente por incumplimiento externo.
Cultura de Trabajo:
La calidad parte de las personas. Es clave valorar e incentivar el trabajo de calidad en la búsqueda de generación de una verdadera cultura de trabajo.

sábado, 18 de abril de 2009

MERCADEO Y FILOSOFÍA DE CALIDAD (Parte I)

Es lógico que el concepto de "calidad" sea totalmente compatible con todas las áreas de la empresa. A continuación un repaso de principios sencillos acerca de la filosofía de calidad (no técnicos) que pueden ser recordados por todos los actores que hacen parte del mercadeo en la empresa.
ALGUNOS PRINCIPIOS DE CALIDAD
La calidad es lo primero:
Es vital construir la filosofía de calidad en todas las etapas del proceso de mercadeo de la empresa. Desde el diseño de campañas publicitarias e introducción de productos hasta tácticas de salida del mercado.
Orientar la calidad hacia los clientes:
Los clientes son los jueces últimos de la calidad. Por los clientes viven las empresas y en consecuencia la filosofía de calidad se debe enfocar en ellos.
Los pasos en los procesos productivos de creación de valor son clientes:
Relacionado con el punto anterior. Cada etapa debe terminar con un cliente satisfecho. La cadena de valor se fortalece en cada eslabón cuando cada paso es cliente y al mismo tiempo proveedor de la etapa siguiente.
Ejemplo:
La calidad en el transporte de insumos para la empresa como proceso genera un cliente, que al mismo tiempo es proveedor de fábrica. Si las dos empresas fortalecen su calidad, el conjunto de la cadena de valor se fortalece.
El éxito se encuentra en la agregación de valor para el cliente
La mejor calidad es una forma clara de agregar dicho valor.